112 países unidos por la amistad con China

Mi experiencia en la Décimosexta Edición del Puente Chino Universitario

Por: Erick Ostorga Chacón (安瑞康), estudiante del Instituto Confucio de la UCR y de la carrera de Computación e Informática de la UCR

Fotografías: Organización del Puente Chino y Erick Ostorga Chacón

La aventura en tierra china empezó el 10 de julio. A eso de las 9 de la mañana mi vuelo procedente de Ámsterdam aterrizó en Pekín. Al salir del aeropuerto inmediatamente reconocí a una persona con un letrero que decía “汉语桥” (Puente Chino), en ese momento los nervios se calmaron un poco porque ya no estaría solo en aquella ciudad enorme. Ver más detalles del Puente Chino en Costa Rica en la nota: Estudiante del Instituto Confucio de la Universidad de Costa Rica es el ganador de la competencia: “Puente Chino Universitario 2017” http://bit.ly/2r2owDs

Sin darme cuenta, en el mismo vuelo venía el representante de Colombia, Santiago Gómez, quien de inmediato se convirtió en un gran apoyo. ¡Claro! En una tierra nueva y sin nadie conocido encontrar a alguien que hable tu mismo idioma es un gran alivio. Así conforme pasaban las horas empecé a conocer a los demás 144 participantes procedentes de 112 países de todo el mundo.

Al llegar al hotel y sin darnos un descanso empezó la competencia. Cámaras aquí y allá, las televisoras de Hunan y del Instituto Confucio nos realizaban entrevistas en mandarín. Nos cambiamos de ropa por el traje tradicional de nuestros países y empezó la sesión de fotos. ¡Nunca me había sentido como una estrella hasta ese momento!

Caía la tarde y se empezaban a notar los pequeños grupos de amigos que se formaban. En mi caso, junto a los representantes Alice Ortiz (Perú) y Santiago Gómez (Colombia), decidimos salir a recorrer las calles de Pekín y comprar algunas cosas necesarias para nuestra estadía. ¡Quién diría que después de esa caminata por el Parque Olímpico volvería al hotel con dos nuevos buenos amigos!

A la mañana siguiente, aún cansado por el viaje de 30 horas, nos llevaron a escalar la Gran Muralla China. Escalón tras escalón, llegar a la meta parecía imposible. Sin embargo, las risas, la compañía de nuevos amigos, los lugareños pidiendo tomarse fotos con nosotros y su hospitalidad hacían amena la jornada. Por la tarde fuimos hasta las Oficinas Centrales de los Institutos Confucio, ahí pudimos experimentar varias actividades culturales y aprender más de la historia y cultura chinas.

El tercer y último día en la capital china fuimos a conocer las icónicas Plaza de Tiananmen y la Ciudad Prohibida. A pesar del fuerte sol y los 35 grados del verano pekinés, las selfies y la energía de los concursantes nunca se redujeron. Al ser las 5 de la tarde nos despedimos de Pekín y tomamos nuestro vuelo hasta la ciudad de Changsha en la provincia de Hunan. En la mañana del 13 de julio salimos temprano del hotel hacia la Universidad Técnica Vocacional de Comunicación Masiva de Hunan, allí realizamos un examen escrito de mandarín. Nuestras caras de nervios se tranquilizaron al ver que el contenido del examen no era difícil. Lo que no esperábamos era que al terminar nos llevarían a un salón de clases para entregarnos materiales que debíamos estudiar para los próximos días. ¡Qué bien! Ahora no solo debíamos prepararnos para nuestras presentaciones, sino que teníamos que estudiar también. El estrés empezó a calar en muchos de los concursantes.

¡Ahora sí! Los días 14 y 15 de julio eran los más esperados y temidos, debíamos recitar nuestros discursos y presentaciones culturales en un escenario con luces, cámaras y frente a tres jueces bastante exigentes. Primero fueron los concursantes de Asia y Europa el día 14 de julio, el día siguiente fue el turno de América, Oceanía y África.

En mi discurso decidí presentarle al pueblo chino y a todo el mundo el tema “Pura vida: la filosofía de vida de Costa Rica”. Vestido de traje típico costarricense y con una camiseta que tenía grabada la frase “pura vida” recibí el aplauso de los presentes. Para la parte artística, recité dos trabalenguas en mandarín, a los cuales el público reaccionó con asombro y me acompañaron a recitarlos. El jurado evaluó mi presentación y decidió colocarme en el sétimo puesto de un total de 17 representantes de América.

Ahora solo quedaba una actividad más antes de determinar a los 30 concursantes que pasarían a la siguiente etapa. Esta consistía en un juego de “charadas” con palabras en mandarín. Cada participante tenía un tiempo de tres minutos para jugar con un estudiante chino. Primero, el concursante trataba de explicar una palabra mediante señas u otras palabras en mandarín y el estudiante chino tenía que adivinarla, luego se invertían los roles. Así, el concursante debía jugar con otros diez estudiantes chinos más. Cada palabra adivinada sumaba 0,5 puntos a la nota final.

El 19 de julio le tocó el turno al grupo americano. Únicamente los seis con las mejores notas lograrían pasar a la siguiente etapa, lastimosamente mi nota se mantuvo en el sétimo lugar. Los representantes americanos que avanzaron a la siguiente etapa fueron tres de los Estados Unidos, un representante de Canadá y las representantes de México y Perú. Ellos continuaron en China hasta el 29 de julio, fecha en la cual se realizó un nuevo corte y quedó ganador por el continente americano un representante de los Estados Unidos. Ahora él participará en la final el 12 de agosto. El ganador recibirá como premio una beca completa para un grado universitario en la institución china de su elección y el título de “Estrella del Chino”, el cual lo hará famoso en la televisión china.

A mi viaje en China le quedaban solo tres días más. Para celebrar el éxito de nuestra amiga peruana y disfrutar los últimos días en tierras asiáticas decidimos salir a conocer Changsha. Conocí la Calle Peatonal de Changsha, algo así como una “Avenida Central”. Allí pudimos probar diferentes platos tradicionales de Hunan. Para este tiempo ya las barreras por continente no existían. Sin importar la nacionalidad, varios concursantes salimos a conocer la vida nocturna de Changsha. Costa Rica, Colombia, Perú, Eslovenia, Malta, Montenegro, Finlandia, Israel, Grecia, Pakistán, India, Japón, Malasia y varios más, todos festejamos la amistad que el Puente Chino nos permitió forjar.

En estos últimos días la organización nos llevó a los últimos paseos. Primero, el 21 de julio fuimos a la Empresa Locomotora de Zhuzhou, la cual se encarga de manufacturar todos los trenes que operan en China y en algunos países del extranjero. Por la tarde, visitamos el Museo del Arroz de Longping, el cual exhibe la carrera científica del investigador Yuan Longping sobre el arroz híbrido.

El 22 de julio visitamos la Isla Ju, ubicada en medio del río Xiang, el cual cruza la ciudad de Changsha. En ella pudimos admirar y tomarnos fotografías en el Busto de Mao Zedong, una estatua de 32 metros de altura del Padre de la República Popular China en sus años de juventud. Seguido, visitamos la Academia Yuelu, un centro de estudios que fue fundado en el año 976 de nuestra era. En este centro de estudios enseñaron algunos de los discípulos del filósofo Confucio. En el lugar donde se sitúa esta academia se edificó la Universidad de Hunan en el año 1926. En la actualidad, los edificios principales de la Academia Yuelu son un centro turístico.

Al terminar estos dos días de diversión llegó el momento que muchos no queríamos. Continente por continente, los concursantes que no lograron pasar a la siguiente etapa dejábamos el hotel para dirigirnos al aeropuerto de Changsha y empezar el regreso a nuestros respectivos países.

En un tiempo de solo dos semanas pude vivir una de las mejores experiencias de mi vida, la cual estuvo llena de una mezcla de emociones: la felicidad de conocer China por primera vez, el cansancio y los nervios de la competencia, la alegría de conocer personas que en menos de dos semanas se convirtieron en importantes amigos, y por último, la tristeza de decir hasta pronto.

Por toda esta experiencia le estoy agradecido al Instituto Confucio, sin la ayuda de su dirección, administración y las profesoras no hubiera podido obtener un buen puesto en la competencia y ser uno de los favoritos de América, obteniendo casi 4000 votos en internet. Invito a todos los estudiantes del instituto a que se animen a participar en la competencia del próximo año. No solo tendrán el honor de representar a nuestro país, sino que además les aseguro que vivirán la mejor experiencia de sus vidas.

Julio 2017. Beijing - Changsha, China

Contacto para más información / 联系方式: Rodrigo Martínez (罗瑞高)

Encargado de Comunicación Instituto Confucio (孔子学院传媒负责人)

Correo:(电子邮箱: comunicación.confucio@ucr.ac.cr

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Teléfono (电话): 2511-6870

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